miércoles, 10 de febrero de 2021
lunes, 1 de febrero de 2021
Los idiomas, clave para mantenerse competitivo en el mercado laboral
Nos encontramos en un momento en el que según los expertos, estamos inmersos en la cuarta revolución Industrial, viviendo la mayor transformación en la fuerza laboral que ha tenido lugar en la historia desde el paso de la agricultura a las fábricas. Vivimos en un entorno laboral en el que a los trabajadores se les está formando ya para profesiones y funciones que todavía no existen, pero que somos conscientes de que llegarán (y más pronto que tarde).
Ante esta situación de incertidumbre laboral a nivel global, la pregunta está clara: ¿qué pueden hacer los profesionales de hoy en día para garantizar su empleabilidad en un futuro próximo en el mercado laboral? Es en este terreno donde entran en juego dos factores: una nueva actitud basada en una formación constante y la adquisición de las habilidades específicas demandadas en cada sector.
El primer factor tiene que ver con aceptar el nuevo paradigma que ha impuesto el mercado laboral actual: formarse constantemente es una obligación, no algo puntual o esporádico. Esto consiste en aceptar que las reglas para sobrevivir en una oficina hoy han dejado de ser las mismas que las de finales del siglo XX e incluso que las de finales de la primera década de nuestro siglo. Puede sonar frustrante, pero las habilidades -en especial las técnicas- tienen una obsolescencia o fecha de caducidad cada vez más rápida.
En cuanto al segundo factor, más allá de las habilidades concretas de cada profesión, una apuesta segura ha sido y seguirán siendo los idiomas. En la actualidad, podemos diferenciar dos tipos de idiomas o lenguajes: los idiomas "humanos" como español, inglés, chino, etc., y los lenguajes de programación como Python, Javascript y otros.
Comencemos por los idiomas tradicionales, los nuestros. Tener un control prácticamente total de al menos un segundo idioma, en especial del inglés, está considerado ya un básico más que una ventaja añadida al perfil del candidato. Esto se aprecia de forma más clara en países como Holanda, Bélgica o los países escandinavos, donde sus habitantes están acostumbrados a convivir con más de un idioma en su día a día. Para colocarse un paso por delante de la mayoría de candidatos, añadir el dominio de un tercer idioma sería una ventaja muy importante para garantizar nuestra empleabilidad. La pregunta ahora sería: ¿cuál sería ese tercer idioma en el que apostar?
Según el estudio "Carencias de Capacidades" de Udemy, para los trabajadores de nuestro país el tercer idioma más importante para hacer negocios es el chino, así lo refleja el 71 %, que ha conseguido colocarse por delante de idiomas con más tradición en España como son el alemán, con un 61 %, y el francés, con un 39 %.
A día de hoy resulta imposible negar el auge que está teniendo China como actor de primer orden en todos los niveles. No es de extrañar entonces que más de 3 de cada 4 líderes empresariales británicos consideren que los graduados que aprenden chino cuentan con una ventaja diferencial sobre el resto, según el estudio que ha llevado a cabo el Mandarin Excellence Programme.
Parece que la importancia del conocimiento de otros idiomas humanos está bastante clara en el ámbito laboral. Sin embargo, en nuestro día a día ya no solo interactuamos con personas. Ahora hablamos también con máquinas, y lo hacemos más de lo que pensamos. Abordemos entonces otro tipo de lenguajes. Muchos se preguntarán: ¿por qué debería saber cómo funcionan los lenguajes de programación? ¿qué ventajas me dará?
Se trabaje directamente con lenguajes de programación o no, todos pueden beneficiarse de entender cómo funcionan las nuevas herramientas tecnológicas y por qué ciertas tendencias están evolucionando. Saber incluso lo básico puede agregar un activo decisivo a nuestro CV. Dada la escasez de ingenieros en España, saber cómo programar puede convertirnos en un gran activo para una organización. Según el informe Octoverse, Kotlin, HCL y Typescript son los tres lenguajes de programación con el crecimiento más rápido en este momento.
Según señala el último Informe Adecco sobre perfiles deficitarios y escasez de talento en España se encuentran los perfiles tecnológicos y técnicos, siendo el puesto de programador informático uno de los más difíciles de encontrar prácticamente en la mayoría de Comunidades Autónomas de España. Este informe también refleja la dificultad de encontrar perfiles específicos que además dominen idiomas ("humanos").
Lo cierto es que, además de para cubrir perfiles tecnológicos como programadores científicos, expertos en seguridad, desarrolladores Web o analistas de sistemas, aprender lenguajes de programación sirve para comprender cómo "piensan" las máquinas, y eso es algo que en estos tiempos resulta crucial a la hora de emprender un negocio o desarrollar un proyecto de cualquier naturaleza.
Estos nuevos "idiomas" reclaman su lugar en el sistema educativo, al mismo nivel que el inglés o el chino, para completar nuestras competencias lingüísticas y comprendernos mejor con los que, seguramente, serán nuestros próximos compañeros en la oficina en un mundo automatizado y digital: las máquinas.
martes, 12 de enero de 2021
5 consejos para retomar el ritmo de trabajo después de vacaciones
Actividades como buscar espacios diferentes para trabajar y hacer un poco de ejercicio, son algunas de las medias que puedes tomar para evitar el síndrome post vacacional.
Regresar a la normalidad después de la temporada de festividades no es sencillo. En promedio, para uno de cada tres empleados volver a la rutina laboral resulta ser un proceso tardado que puede venir acompañado de apatía, falta de energía o motivación, lo que afecta su productividad y la de la empresa.
“El inicio de año suele ser un reto, pues a pesar de que se generan nuevas expectativas, la realidad es que retomar a tope el ritmo de trabajo que tuvimos antes de las fiestas decembrinas cuesta un par de semanas. Sin embargo, hay algunas actividades que se pueden realizar para evitar caer en un hoyo que afecte nuestra productividad”, explicó Mario Cantón, director de Customer Experience para Steelcase México.
Con esto en mente, Steelcase comparte algunos consejos para evitar que el síndrome postvacacional afecte nuestro desempeño:
1. Toma tu tiempo para los pendientes
El primer shock que tendremos al volver de vacaciones es encontrar la bandeja de correos repleta, con todos los pendientes de fin de año y las actividades que tendremos al inicio del mismo. Sin embargo, para evitar que esto nos estrese, lo que hay que pensar es en tomarlo con calma y responder los correos uno por uno empezando por las actividades más sencillas. Resolver uno a uno los pendientes optimizará tu productividad.
2. Ponte al día con tus compañeros de trabajo
Lo más común es que durante los primeros días de actividad, el resto de tus compañeros estén en una situación similar a la tuya. Quizá no todos estén de vuelta aún, algunos se muestren dispersos o tratando de recobrar la normalidad. Llamar a una reunión general con las personas con las que colaboras será de mucha utilidad para poner a todos de nuevo en sintonía y hacer que el engranaje funcione de nuevo como debe hacerlo.
3. Encuentra un entorno adecuado
Para poner manos a la obra lo que debes tener es el máximo de concentración. Un ambiente ideal es aquel que te hace sentir cómodo, nada encerrado y principalmente que favorezca tu creatividad. Esto se traduce a espacios con luz natural, mobiliario cómodo, con espacios abiertos que te permitan convivir con el resto de tus compañeros de trabajo.
4. Recompénsate a ti mismo
Planear un sistema de recompensas que te ayude a culminar tus actividades al final de la semana, es el mejor motivante. Puede ser que planees una cena, reunión o un pequeño viaje el fin de semana, toda vez que hayas cumplido tus objetivos. Este puede ser el boost que necesitas para retomar tu tope de productividad lo antes posible.
5. Complementa con actividad física
El letargo vacacional tiene mucho que ver también con la falta de actividad física. Puedes hacerte una rutina sencilla como correr, hacer bicicleta o caminadora, antes de asistir a tu lugar de trabajo con la finalidad de que esto te ayude a llegar con la mente más clara y motivada para tus actividades laborales.
Finalmente, Mario Cantón recalcó que, además de ayudar a hacer más fácil la transición vacacional, promover estas acciones que mejoran el bienestar físico, cognitivo y emocional también representan, en el mediano plazo, un buen recurso para que todos los miembros de tu equipo se sientan más comprometidos.
viernes, 18 de diciembre de 2020
martes, 1 de diciembre de 2020
Consejos para estudiar en vacaciones de navidad
Si bien es cierto que las vacaciones de navidad ofrecen la oportunidad de desconectar de la rutina y la intensidad con que se viven las clases en el día a día, esta sucesión de cambios no debería afectar al rendimiento académico.
Entonces ¿cómo puedo compaginar mis tareas con los eventos propios de las vacaciones de Navidad? Es cuestión de encontrar cierto equilibrio, pues siempre resulta necesario parar y descansar en cierto momento para poder seguir rindiendo a pleno rendimiento. Es importante que no pierdas el ritmo para no ver cómo se te acumulan los apuntes y trabajos sin hacer al final de estas semanas. Organizarte y dedicar siempre algo de tiempo a los estudios durante las vacaciones de Navidad compensa mucho, además de que es la mejor manera para evitar el estrés.
A continuación te daremos unos consejos que pueden resultarte útiles si te enfrentas a esta situación por primera vez.
Estudiar en vacaciones de Navidad y el cambio de rutina
Para que los resultados no se vean afectados a la vuelta, hay que diseñar un plan que permita mantener el rendimiento académico en estas fechas tan especiales. Prepararse con antelación es la clave. Para que puedas conseguirlo, te vamos a dar consejos en dos fases de tiempo diferentes: antes de la Navidad y durante tus vacaciones navideñas.
Antes de las vacaciones de Navidad
Probablemente lo que más afecte a nuestro rendimiento a la hora de estudiar en vacaciones de Navidad es trasladarnos a un lugar distinto. Los viajes largos e instalarte en un sitio que no es tu casa o residencia puede afectar en gran medida al hábito de estudio.
Antes de comenzar las vacaciones o irte de viaje, recuerda hacer un recuento de todo lo que vas a necesitar para estudiar (apuntes, material, etc) y, además, averigua si puedes tener conexión a Internet en caso de ser necesario a la hora de realizar trabajos. Si ves que en tu casa familiar va a ser complicado encontrar un espacio en el que la concentración pueda fluir, será importante que consultes el calendario de apertura de las bibliotecas más cercanas y su horario
Además de pensar en esto, también es importante ver la agenda y organizar:
- Los días que habrá compromisos familiares a los que se debe asistir.
- Las fechas en las que se puede elegir si participar o no en alguno de los eventos programados.
De forma complementaria, conviene hacer un plan realista que ayude a determinar qué asignaturas se estudiarán durante las vacaciones de navidad, así como el número de temas de cada una que se quiere abordar.
Durante las vacaciones de Navidad
En plenas vacaciones de navidad no se puede perder la concentración. Pero es complicado mantener el foco con la atmósfera festiva que lo rodea todo. Por eso, interesa seguir estas mejores prácticas:
Aprovecha los viajes: mucha gente se desplaza en las fiestas navideñas, y si es tu caso puedes emplear el trayecto (en caso de que viajes en tren o avión, por ejemplo) para repasar y hacer esquemas.
Ten el material a mano: asegúrate que no te falta nada de lo que vas a necesitar, tanto libros o apuntes como libretas y otros elementos. En caso de que necesites algo nuevo, comprueba que puedes adquirirlo en establecimientos cercanos a donde te encuentres.
Aunque resulte complicado, administra tus horarios: a pesar de que las fiestas navideñas implican pasar tiempo fuera de casa, intenta encontrar un horario en el que vayas a permanecer en ella, por ejemplo tras la comida o por las mañanas.
Emplea un calendario o cualquier otro método para organizarte y distribuir las tareas. De esta manera nos iremos marcando objetivos a cumplir para motivarnos y tener un control sobre lo que debemos hacer.
Durante el tiempo de estudio que se ha asignado, es preferible informar a los más cercanos de los planes de estudio, para que contribuyan a respetar el silencio y la concentración, minimizando el ruido y las interrupciones.
Ten siempre presente el tipo de examen que vas a realizar, pues eso puede ayudarte a la hora de priorizar cuando debas ponerte a estudiar. Además, si tienes que realizar trabajos en grupo, procura mantener el contacto con tus compañeros.
Buscar un momento al final de cada jornada, para repasar los conceptos más importantes. Este rato no necesita ser tan largo como el tiempo de estudio principal y puede hacerse solo, o con la ayuda de alguien de la familia que desee participar.
Intenta ser constante: al final, si no hacemos absolutamente nada durante las vacaciones de Navidad nos veremos con una montaña de trabajo, y eso hará que nos sintamos más culpables. Intenta organizar las horas de estudio de manera equitativa.
Todos estos consejos te ayudarán a planificarte mejor durante las vacaciones de Navidad. Por último, solo nos queda darte dos consejos más:
El primero y más importante, ¡no te olvides de disfrutar! Desconecta y sal a divertirte, será la mejor recompensa tras los momentos de estudio. Planea cada día un espacio de tiempo a primeras horas de la mañana o para desconectar de todo y conectar con uno mismo y la naturaleza. Hacer yoga, dar un paseo, salir a correr o realizar cualquier actividad que te llene de energía.
Por último, no olvides dormir las horas necesarias para estar descansado y poder rendir durante el día. Si nos levantamos temprano, tendremos más tiempo para todo lo que queremos hacer y no ir estresados a causa de que no hemos estudiado lo suficiente.
Tras estos consejos solo queda que los pongas en práctica y consigas disfrutar de las vacaciones de Navidad.
