viernes, 1 de febrero de 2019

4 TÉCNICAS PARA APRENDER RÁPIDO UN IDIOMA


Tienes ganas de estudiar en el exterior, hacer un viaje alrededor de los Estados Unidos, o pasar un verano surfeando en Hawái y, para aprovechar al máximo la experiencia, has decidido también inscribirte en algunas clases para aprender el idioma. Mientras estás en clase memorizando palabras nuevas, puede que pienses: «Nunca voy a conseguir esto» Confía en nosotros, te entendemos. Aprender un idioma no es tan fácil como hacer una taza de café, pero no es imposible. De hecho, tenemos cuatro sencillas técnicas que te ayudarán a aprender el nuevo idioma mucho más rápido.
Ahora bien, al igual que como con cualquier cosa que merezca la pena, aprender un nuevo idioma requiere dedicación. Así que recuerda: estas técnicas no son trucos ni atajos. Pero son efectivas. Para averiguar en qué medida, todo lo que necesitas hacer es comprometerte a aplicarlas. ¿Empezamos?
1. HABLA CON SERES HUMANOS REALES
Desde que nos pasamos todo el día usando nuestros dispositivos electrónicos, tenemos la idea de que todo se puede enseñar, aprender y practicar sin interactuar con nadie. ¿Quieres tener un máster? Haz un curso en línea. ¿Necesitas una buena receta? Búscala en Google. ¿Quieres aprender un idioma diferente? Elije una aplicación. Es cierto que internet puede ayudar a los estudiantes de idiomas a enriquecer su vocabulario y a que se sientan más confiados con sus habilidades, pero a menos que planees no pronunciar nunca una palabra, olvídalo. Tienes que hablar con personas nativas (¡y tan pronto como sea posible!).
Bien, antes de que te eches atrás con respecto a tu viaje al exterior; no te preocupes. Hablar con extranjeros no tiene por qué ser aterrador o difícil. Intenta encontrar un compañero de intercambio de idiomas en tu ciudad y charla mientras tomas un café, por ejemplo. O comprométete a hacer un curso en línea. Si quieres combinar con tus estudios de idiomas una nueva y excitante experiencia, vete al extranjero para convivir con el idioma. Sea lo que sea que hagas, empieza antes de que creas que estás «a punto». Recuerda, los idiomas están hechos para ser hablados.
2. UTILIZA NUEVAS PALABRAS TAN PRONTO COMO SEA POSIBLE
Muchos estudiantes de idiomas escriben diligentemente listas de palabras nuevas en sus cuadernos, y luego no las utilizan en la vida real. Anotar nuevas palabras es un gran hábito, pero no es suficiente por sí solo. Como se dice, ¡si no lo usas se pierde! Así que la próxima vez que oigas una palabra exótica, no te limites a escribirla: haz un esfuerzo para utilizarla lo más pronto posible y de todas las maneras que sean posibles. Dila, escríbela en una frase, encuentra su sustantivo, verbo o adjetivo, y haz preguntas sobre ella a tus amigos nativos. Esta técnica le da al nuevo vocabulario un contexto vivo ¡y se queda grabado en tu mente más rápido!
3. HAZ MUCHAS PREGUNTAS
No te comportes de manera tímida compulsiva tomando notas en la parte de atrás de la clase: ¡los profesores adoran a los alumnos que hacen buenas preguntas! ¿No sabes qué preguntar? Escribe una lista de preguntas genéricas en la parte posterior de tu cuaderno y úsalas durante la clase. Recuerda, las mejores preguntas te proporcionan más información o aclaran una duda.
Algunas de los mejores son: «¿Cuál es el sustantivo/verbo/adjetivo de esa palabra?». «¿Esa palabra se usa en situaciones formales o informales?». «¿Puede usted sugerir algunos sinónimos/antónimos?», o (si el idioma se habla en varios países) «¿Tiene el mismo significado en Colombia/España/Honduras?». Si no te has inscrito en ninguna clase de idiomas, ¡no te preocupes! Publica tus preguntas en un foro (prueba en Wordreference.com), búscalas en Google o pide ayuda a tus amigos nativos.
4. EMPIEZA CON LO QUE REALMENTE NECESITAS
Imagínate que acabas de aterrizar en Nueva York, a punto de empezar tu semestre en el exterior y hablar con americanos de verdad. Piensa en cómo serán probablemente estas conversaciones. Estamos seguros de que no te sumergirás en una conversación profunda sobre arte o política, ¿verdad? Para empezar tus primeros días y semanas en el exterior, imagina las situaciones en las que te vas a encontrar. Por ejemplo: me he perdido (temas: moverse por la ciudad, transporte público, lugares de interés de la ciudad), quiero comer (temas: pedir la comida, ir al supermercado), quiero hacer amigos (temas:hacer preguntas personales, hablar sobre la familia y los amigos). Una vez que hayas identificado las áreas de vocabulario, centra en ellas tus energías. esto hará que la experiencia sea mucho más fluida.


Tomado de: https://www.ef.com.co/blog/language/4-tecnicas-para-aprender-rapido-un-idioma/

jueves, 10 de enero de 2019

LA VUELTA AL TRABAJO DESPUÉS DE LAS VACACIONES


La incorporación al trabajo después de las vacaciones, siempre resulta difícil. Volver a la rutina laboral después de una etapa de relax puede convertirse en mucho más que una reticencia perezosa; para muchos se convierte en un verdadero sacrificio.
Nos referimos al famoso “síndrome posvacacional”. Quien lo padezca será incapaz de reencontrarse con las obligaciones de su puesto de trabajo al 100%. Últimamente, este problema está dando mucho que hablar, ya que las jornadas laborales son largas y es difícil conciliar la vida laboral con la familiar. El estrés, el malestar psíquico, la tristeza, la irritabilidad, la desmotivación, e incluso la depresión, son algunos de los síntomas que padecen muchos trabajadores cuando retoman sus obligaciones en la oficina después de haber disfrutado de un periodo vacacional intenso.
Un estudio elaborado en España por la empresa de trabajo temporal Randstad revela que el perfil del afectado por el síndrome posvacacional es el de mujer, con estudios universitarios, entre 25 y 29 años. Son éstas quiénes más sufren al regresar al trabajo después de las vacaciones, un 63% afirman sufrir este trastorno, frente al 37% de los hombres. Para evitar esto, nos recomiendan:
• Mantener una actitud positiva ayuda a enfrentar mejor el estrés y las tensiones que surjan en el seno de nuestro trabajo. No hay que pensar en lo lejos que está el próximo periodo de vacaciones, sino concentrarse en los pasos inmediatos a seguir y pensar que volvemos al trabajo con las pilas cargadas.
• Priorizar las tareas nos ayudará a establecer unas pautas de funcionamiento que regulen una posible depresión posvacacional. Es importante no intentar abarcar todas las tareas pendientes a la vez, ni leer los correos electrónicos de golpe. Lo ideal es poder establecer un orden dentro de la planificación, abordando primero aquellas cosas que necesiten una respuesta inmediata. Por otro lado, si el día de la incorporación al trabajo es un lunes la sensación de depresión puede ser mayor. Una buena idea es hacer la vuelta un día diferente de la semana. Así el impacto psicológico que puede provocar la vuelta a la oficina será menor.
• Es importante establecer tras la llegada una comunicación fluida con los compañeros pues eso hará más llevaderos los primeros días de trabajo. Para ello, una primera reunión informal con los colegas y equipo logrará que tengamos una perspectiva rápida de lo que ha sucedido en nuestra ausencia y nos dará una idea de los asuntos urgentes a la hora de elaborar la agenda inmediata.
• Es conveniente intentar no alargar las vacaciones hasta el último minuto, ya que eso supone que se empiece la jornada laboral sin descansar lo suficiente y combinando el estrés en el hogar con el laboral. Nos aconsejan volver de las vacaciones al menos dos o tres días antes de la incorporación al trabajo, para poder tener tiempo suficiente para descansar, organizar y planificarlo todo.
• Estructurar de manera progresiva las responsabilidades también genera una sensación de control que contribuye a nuestro equilibrio. Es importante que, una vez incorporados a nuestro puesto de trabajo, comencemos a trabajar de manera gradual, teniendo en cuenta que nuestro rendimiento irá aumentando poco a poco.
Según este estudio, a partir de los 45 años es cuando menos cuesta retomar la rutina. Además los españoles tienen más dificultad para reincorporarse a la vida laboral, un 60% dice padecer el síndrome frente a un 40% de los inmigrantes en nuestro país.
Si estos síntomas perduran en el tiempo pueden ser la señal de que algo no va bien. Las empresas tienen que estar alerta ya que corren el riesgo de que se reduzca la productividad de sus empleados, por tanto es necesario observar cuáles son los factores que pueden estar provocando esta situación de malestar al empleado.
Este síndrome es un estado de ánimo que dura más o menos tiempo tras la vuelta a la rutina, por lo que es conveniente seguir las pautas adecuadas para evitar caer en él. Para impedir que nuestro ánimo se venga abajo al regreso de las vacaciones es muy importante empezar sin prisas e ir aumentando paulatinamente el ritmo de trabajo, no podemos pretender recuperar el trabajo acumulado en sólo una semana.
Retomar la vuelta al trabajo con una actitud positiva, con visión de reencuentro con la normalidad y nuestra tarea será nuestra meta en los primeros días sin tratar de alargar este proceso inútilmente. Hay que mentalizarse de la vuelta al trabajo antes de terminar las vacaciones, y puede ayudar el regresar a casa unos días antes de terminarlas, para ir habituándose.
El ejercicio, las actividades de ocio en el tiempo libre y técnicas de relajación pueden hacer menos cuesta arriba la vuelta a la rutina. Una buena alimentación y las horas de descanso necesarias son indispensables para conseguir un buen estado de ánimo. La adaptación puede ser más o menos costosa, pero tenemos que tener claro que es un estado pasajero y que sentir algo de estrés es normal.
Para que esta adaptación sea más llevadera, desde la Escuela Superior de Organizadores de Eventos (ESODE), recomendamos una buena predisposición y, en definitiva, actitud positiva siempre.

https://www.equiposytalento.com/tribunas/esode/la-vuelta-al-trabajo-despues-de-las-vacaciones/2010-09-16/

lunes, 3 de diciembre de 2018

4 CONSEJOS PARA DISFRUTAR LAS VACACIONES


Las vacaciones son consideradas como un escape, una oportunidad para alejarse de las responsabilidades y obligaciones laborales, al igual que los horarios de oficina. Sin embargo, el propósito de estas es que los trabajadores liberen sus tensiones y vuelvan al trabajo siendo mucho más productivo. También, es importante que asuma las vacaciones como una ocasión de usar el tiempo como usted quiera y a la vez crecer personalmente.
Sigue estos consejos de finanzaspersonales.com y aprende cómo disfrutar las vacaciones.
Priorice la relajación
Uno de los aspectos de las vacaciones que mejor reponen a los empleados es la relajación, sin embargo muy pocas personas buscan espacio para relajarse a la hora de planear sus actividades. Las obligaciones familiares, como también las relacionadas con el mantenimiento del hogar, interrumpen los momentos para encontrar tranquilidad, al final el tiempo para dedicarse a sí mismo en vacaciones termina siendo corto.
El concepto de relajación no siempre implica actividades pasivas, hacer deportes y actividades físicas puede resultar un alivio efectivo contra las preocupaciones de las que nos queremos alejar. Si es su caso, aproveche su tiempo libre para retomar un deporte que lo divierta, puede ser muy reconfortante recuperarse.
También es recomendable que dedique días para usted, esto implica no comprometerse con otras personas, ni cumplir ninguna obligación. Puede salir a caminar por un sitio que le traiga recuerdos o hacer algo que considere desestresante.
Mejore alguna habilidad
Si de verdad quiere rejuvenecer en sus semanas fuera de la oficina, lo mejor que puede hacer es retomar un viejo hobbie o iniciar una actividad en la que usted quiera volverse bueno. Las experiencias que implican aprendizaje y explorar límites son muy enriquecedoras, estas pueden ser desde estudiar un nuevo idioma hasta armar un rompecabezas.
Practicar una actividad en la que no es bueno puede ser una opción, ya que esto implica un reto y lo favorece volviéndolo perseverante. Por ejemplo, mejorar su destreza dibujando o estudiar estrategias de ajedrez para ganarle a su familiar que siempre le gana, son buenas alternativas.
Al poner a prueba sus competencias, su creatividad y capacidad de resolver problemas sin duda aumentará. De esta forma volverá al trabajo mostrando mejor desempeño en sus actividades laborales.
Desconéctese de sus dispositivos
A la hora de empacar su maleta, tómese unos minutos para pensar si necesita empacar sus dispositivos electrónicos, si realmente requiere usar su computador llévelo, pero si es solo una distracción innecesaria entonces déjelo. Sin sus dispositivos cerca, le será más fácil concentrarse en el mundo real, en el paisaje, en el anochecer o la brisa.
También puede cambiar la manera como usa los dispositivos. Por ejemplo si quiere tomar fotos con su celular, también puede desactivar su email para no recibir notificaciones laborales. Si se considera adicto a sus redes sociales y no puede dejar de consultarlas, entonces programe dos momentos al día para consultar sus mensajes
Salga de la ciudad y comparta con personas
Según Forbes, hay estudios que prueban que el contacto con la naturaleza, especialmente paisajes verdes y agua, mejoran su estado de ánimo. Si su presupuesto no le permite salir de la ciudad, caminatas por los parques le pueden ayudar a sentirse mejor físicamente y mentalmente. También es bueno que retome contacto con viejos amigos, compartir agradables charlas con gente que no ve hace años puede motivarlo.
Lo que no debe hacer en vacaciones
Pensar en aspectos negativos de su trabajo durante vacaciones lo puede desgastar, no piense que faltan pocos días para volver al trabajo, o que el tiempo se le pasa muy rápido, concéntrese en el presente, disfrute cada momento.
Tampoco piense en preocupaciones no laborales como problemas familiares, o incluso cosas simples como que debe reparar la tubería antes de que acabe el mes. Lo mejor es evadir cada situación e idea que pueda resultar en frustración, ira o incomodidad. Si por ejemplo le incomoda el tráfico, no planee sus viajes en horas de alta congestión. No olvide que las preocupaciones solo afectan su disfrute y pueden perjudicar su rendimiento al volver.

http://www.vidaprofesional.com.ve/blog/4-consejos-para-disfrutar-las-vacaciones.aspx