martes, 4 de junio de 2019

SER BILINGÜE Y TRIUNFAR EN EL MERCADO LABORAL

Saber otros idiomas en un mundo que, gracias a la globalización, nos ha obligado a ser bilingües y a prácticamente olvidarnos de nuestra lengua materna, es definitivamente una gran ventaja al momento de buscar un nuevo empleo. 
Los números no mienten: actualmente, casi el 60% de las ofertas de empleo exigen que el candidato domine un segundo idioma. Pero ¿qué idiomas llevan la batuta? Nos pusimos a investigar y encontramos mucha información verdaderamente interesante, así podrás elegir el idioma (o idiomas) que más te convenga aprender para triunfar en el mercado laboral.
A continuación, los frutos de nuestra investigación:


El inglés y el alemán siguen llevando la delantera en la lista de los idiomas más exigidos por los empleadores, especialmente en lo que se refiere a los sectores de ingeniería, finanzas, nuevas tecnologías y salud. Sin embargo, según estudios recientes, cinco idiomas son los que reinarán entre los buscadores de empleo durante este año. Para nuestra sorpresa, esos idiomas son: italiano, portugués, alemán, francés y el omnipresente inglés.

El 89,5% de las ofertas de empleo actuales exigen el inglés como segundo idioma, así que es hora de dejar de postergarlo y de inscribirse en el curso de su preferencia. El francés llega a la lista siendo el idioma oficial en más de 30 países y como uno de los cinco idiomas oficiales de las Naciones Unidas; destacándose en el sector turístico y farmacéutico. El alemán, o el segundo idioma más hablado en el continente europeo, también se destaca en el sector turístico, además de los mencionados anteriormente.

Quizás lo más sorprendente de esta lista es encontrarnos con la lengua materna de todas las nonnas, el italiano, el cual ha tenido un auge impresionante en estos últimos años en Europa, especialmente en España. El apogeo de Brasil como primera potencia económica en Latinoamérica lo lleva a aparecer en esta pequeña lista, siendo además el idioma oficial en seis países: el futuro cercano pinta muy bien para el portugués.

¿Hay algo más que debamos decir para que salgan corriendo a aprender un segundo idioma? Si necesitan un poco más de motivación, un reporte económico indica que las personas que dominan una segunda lengua en Estados Unidos obtienen ingresos de al menos 10 mil dólares anuales por encima de quienes hablan solo una lengua. ¡Es hora de salir a llenarse los bolsillos!


jueves, 2 de mayo de 2019

LOS ADULTOS PODRÍAN SER REENTRENADOS PARA APRENDER UN SEGUNDO IDIOMA MAS FÁCILMENTE


(NC&T) Esta conclusión apoya una nueva y revolucionaria teoría. Según ésta, las dificultades que tenemos al aprender idiomas en la edad adulta no se deben a factores biológicos, y con los estímulos correctos nuestro cerebro puede ser reentrenado para potenciar la habilidad de aprender un idioma.

Cuanto más joven es el niño, más fácil le resulta aprender un segundo idioma. Los niños pueden ser capaces de entender palabras y oír mínimas diferencias de sonidos que a los adultos les pasan desapercibidas, lo que les hace a estos últimos más difícil la comprensión.

Los científicos creían que el cerebro adulto no puede ser reentrenado para distinguir entre esos sonidos. O, en otras palabras, que la plasticidad del cerebro es fija.

Sin embargo, el Dr. Paul Iverson del Centro para la Comunicación Humana (del University College de Londres) muestra ahora que los adultos pueden resintonizar sus cerebros para oír esas diferencias nuevamente, y que las dificultades experimentadas con la edad son causadas por nuestra experiencia, la cual nos enseña a ignorar determinados sonidos y a dedicar nuestra atención a aquellos de nuestro propio idioma, con el fin de comprender mejor una oración.

Dos estudios han examinado si es posible resintonizar el modo con que el cerebro procesa los sonidos, y sus autores esperan que estos descubrimientos ayuden a hacer más fácil el aprendizaje en los adultos.

En uno de los estudios, sujetos japoneses fueron reentrenados para oír la diferencia entre la "R" y la "L", algo que para los estudiantes nipones de inglés tiende a ser particularmente difícil. El reconocimiento de estos sonidos mejoró en un promedio del 18 por ciento. Por ejemplo, si un individuo podía identificar la diferencia entre la "R" y la "L" el 60 por ciento de las veces, al final del entrenamiento era capaz de hacerlo correctamente en un 78 por ciento. Ello apoya la teoría de que el cerebro puede ser resintonizado.

El otro estudio se desarrolló de manera similar a éste.

"El aprendizaje en los adultos no parece que sea difícil debido a un cambio en la plasticidad neural", explica Iverson. "Por el contrario, ahora creemos que el aprendizaje se vuelve difícil porque la experiencia con nuestro lenguaje nativo deforma la percepción. Percibimos las cosas a través de nuestro idioma nativo y eso afecta la forma en que percibimos los idiomas extranjeros. Es muy difícil deshacer este aprendizaje. Durante la infancia, amoldamos nuestra percepción al idioma nativo, especializándola en escuchar los sonidos del habla de nuestra primera lengua. Esta especialización puede entrar en conflicto con nuestra habilidad para aprender a distinguir sonidos en otros idiomas. A través del entrenamiento, esencialmente podemos cambiar nuestra "deformación perceptual" y hacer que el aprendizaje de un segundo idioma sea más fácil". 


Tomado de: https://www.solociencia.com/medicina/05072806.htm

lunes, 1 de abril de 2019

LOS CONSEJOS DE LOS POLÍGLOTAS PARA QUE APRENDAS IDIOMAS DE VERDAD

El de “hiperpolíglota” es un título reservado para aquellas personas que hablan a la perfección más de seis idiomas. Así es cómo logran algo tan increíble
Nadie tiene muy claro cuántos idiomas existen en el mundo pero se cree que, al menos, hay en torno a 6.500 lenguas distintas. Hasta hace muy poco tiempo la inmensa mayoría de los mortales se conformaba con hablar una de ellas, aquella que aprendían de niños y les servía para comunicarse con su entorno. 
Hoy cada vez hay más personas que hablan dos lenguas (en Europa la mayoría de jóvenes conocen la suya propia y, al menos, chapurrean algo de inglés) y no es raro encontrar a gente que habla tres lenguas.  Menos habitual es encontrar a personas que hablan de forma fluida cuatro idiomas, y no digamos una decena de ellos, algo que para muchos de nosotros resulta absolutamente inconcebible.
Pero hay personas que han dedicado su vida por y para los idiomas, traductores y profesores (por lo general, ambas cosas al mismo tiempo), que pueden cambiar de un idioma a otro como el que cambia de camisa, para entablar conversaciones fluidas y perfectamente inteligibles. Personas que han perdido definitivamente su acento nativo. Los verdaderos ciudadanos de la torre de Babel, que Richard Hudson, profesor emérito de Lingüística del University College de London, bautizó como “hiperpolíglotas”, un título reservado para aquellas personas que hablan a la perfección más de seis idiomas.
¿Cuántas lenguas puede llegar a aprender una persona? Aunque hay gente que asegura hablar 50 idiomas, la mayoría de poliglotas afirman que el máximo número de lenguas que una persona puede manejar de forma avanzada está entre 20 y 30. Unas cifras, en cualquier caso, sobrecogedoras.
Está claro que no todos tenemos el tiempo ni la necesidad de hablar decenas de lenguas, pero los consejos para aprender idiomas de los que sí lo hacen pueden sernos de gran ayuda para aprender de una vez inglés, francés o alemán, y multiplicar así no sólo nuestra empleabilidad, también nuestra riqueza personal.
1. Ten un objetivo claro
El británico Richard Simcott está considerado uno de los mayores políglotas de la actualidad. Habla en torno a veinte idiomas con soltura, algo que es especialmente sorprendente teniendo en cuenta que aún no ha cumplido 30 años.

En su opinión, una de las claves para aprender un idioma reside en tener claro para qué quieres aprenderlo.  Simcott es asesor lingüístico y cada nueva lengua significa una nueva oportunidad de trabajo, pero hay muchas otras razones convincentes para animarnos a aprender un idioma: poder relacionarnos con amigos, familiares o amores; poder desenvolvernos cuando nos mudamos a un nuevo país; acceder a nuevas oportunidades formativas...
Esto parece una obviedad, pero Simcott insiste en que es imposible aprender un idioma de verdad si lo hacemos sólo porque “suena bien”, una razón que, asegura, argumenta mucha más gente de la que podríamos pensar.   Para aprender bien un idioma es necesario estudiarlo de forma intensa día tras día y esto no es sencillo.  Es por ello que la motivación es un pilar fundamental.
2 . No tengas miedo a equivocarte
El británico Matthew Youlden, que trabaja como asesor lingüístico en la plataforma de enseñanza de idiomas Babbel, habla nueve lenguas fluidamente y entiende casi una docena más. Aprendió su primer idioma extranjero, el griego, con ocho años, y sólo porque le parecía algo divertido que hacer con su hermano gemelo Michael (que es también hiperpolíglota). En su opinión, empezar a estudiar idiomas de niño fue algo fundamental, pues aprendió una de las normas fundamentales: no cortarse a la hora de hablar un nuevo idioma por miedo a hacerlo mal.

En su opinión, la hipótesis de que los niños son intrínsecamente mejores aprendiendo que los adultos es un mito –aunque no todo el mundo piensa igual–, pero determinadas actitudes típicamente infantiles son básicas en el aprendizaje de idiomas: falta de conciencia de uno mismo (en el sentido de estatus social), el deseo de jugar en la lengua y la disposición a cometer errores.
Youlden tiene claro que aprendemos a base de equivocarnos y es necesario que estemos preparados a ponernos a nosotros mismos en situaciones potencialmente embarazosas. “Esto puede dar un poco de miedo, pero es la única manera de desarrollarse y mejorar”, asegura. ”No importa cuándo estudies, nunca hablarás un idioma si no te pones a ti mismo en esa situación: háblales a extranjeros en su idioma, pregunta direcciones, pide la comida, intenta hacer chistes. Cuantas más veces lo hagas, mayor será tu zona de confort y mayor será la facilidad con la que te enfrentarás a nuevas situaciones”.
3. Sumérgete de lleno en el idioma que estás aprendiendo

Ioannis Ikonomou. (CE)
Cuando se le pide a un poliglota un sólo consejo para aprender idiomas su respuesta suele ser siempre la misma: “haz todo lo posible por vivir toda tu vida en el idioma que estás aprendiendo”. La inmersión lingüística es la mejor herramienta para aprender de forma rápida y eficaz un idioma.

Ioannis Ikonomou (Grecia, 1964) es uno de los 1.750 traductores que emplea la Comisión Europea, pero el único capaz de hablar 32 idiomas diferentes, quince de ellos a nivel bilingüe. Tal como explicó en una entrevista con El Mundo, “si quieres aprender una lengua lo mejor es enamorarte de toda su cultura, desde su historia hasta su gastronomía, cine o música pop, por cursi u hortera que sea”. Una pretensión que llevó a Ikonomou a viajar por todo el mundo y cambiar por completo su vida: abrazó el islam y se hizo vegetariano estricto.
Quizás no haya que llegar a los extremos de Ikonomou, pero como explica su colega Youlden, lo importante para aprender un idioma es practicar todos los días. “Yo tiendo a querer absorber cuanto más mejor desde el principio, de manera que, si estoy aprendiendo algo, lo llevo al extremo e intento usarlo a lo largo del día”, asegura el profesor de idiomas. “Conforme la semana avanza, intento pensar en ese idioma, intento escribirlo e incluso me hablo a mí mismo en ese idioma. Para mí, en realidad, todo consiste en poner en práctica lo que sea que estés aprendiendo, ya sea escribiendo un email, hablando contigo mismo, escuchando música u oyendo la radio. Rodearte y sumergirte en la cultura del idioma que estás aprendiendo es extremadamente importante”.
4. Viaja mucho
Es cierto que se pueden aprender los rudimentos de un idioma desde cualquier parte –máxime hoy en día, con la cantidad de oferta formativa existente–, pero viajar sigue siendo la mejor forma de estudiar idiomas, pues sólo así nos obligaremos a hablar otras lenguas.
Especialmente inspiradora es la historia de Bebby Lewis, un irlandés que, desde 2003, es capaz de hablar de forma fluida siete idiomas, algo increíble teniendo en cuenta que con 20 años sólo conocía su lengua materna, el inglés. En el colegio Lewis había estudiado gaélico y alemán, pero no llegó a hablar bien ninguna de ambas lenguas. Españoles, ¿les suena de algo?
No fue hasta que viajó a nuestro país tras finalizar sus estudios universitarios cuando descubrió que, para aprender idiomas, lo importante es meterte de lleno en la lengua que estás aprendiendosin tener miedo a equivocarse. Teniendo esto claro aprendió español, luego se mudó a Italia y aprendió italiano, y lo mismo hizo en Francia, Brasil, Alemania, Bélgica, Holanda y China, cuyos idiomas maneja a la perfección.
5. Aprende a memorizar

El millonario prusiano Heinrich Schliemann (Alemania, 1822 – Italia, 1890) fue uno de los más grandes arqueólogos de la historia y es conocido, principalmente, por ser el descubridor de las ruinas de Troya. Pero, además, fue uno de los primeros hiperpolíglotas en un tiempo en que el dominio de 15 idiomas (un hito que alcanzó con 33 años) era especialmente extraordinario.

En su libro de memorias, Schliemann explica el particular método que utilizó, primero para aprender inglés y, después, el resto de lenguas: “Consiste en leer muchos textos en voz alta, en no hacer traducciones, dedicar una hora diaria para hacer redacciones sobre temas de nuestro interés y corregir éstas con la ayuda de un profesor, para posteriormente aprenderlos de memoria y recitarlos en la próxima clase de idiomas. Para conseguir cuanto antes una buena pronunciación acudía dos veces por semana a una misa en inglés y repetía para mí, en voz baja, el sermón del cura”.
Schliemann se aprendía frecuentemente hasta veinte páginas de un libro de memoria para recitárselo luego a sus profesores. Hoy sabemos que la repetición constante de algo no es la mejor forma de memorizar, lo que no quiere decir que la memoria no sea esencial para el aprendizaje de idiomas. Como explicó a El Confidencial Ramón Campeyo, campeón del mundo de memoria rápida y también destacado políglota –dice poder defenderse en 15 idiomas–, aprender el vocabulario de un idioma es el primer paso necesario para conocer éste: “Vamos a suponer que has adquirido un vocabulario de cerca de 1.000 palabras; siempre que no se salga de esas palabras, vas a entender a un nativo. Sin ningún problema”.
Como averiguó Schielemann, si no es posible hablar el idioma con alguien que lo maneje bien, lo mejor que podemos hacer para aprenderlo es hablarnos a nosotros mismos, un consejo que también recoge Youlden: “A lo mejor parecerá que estás loco, pero, en realidad, hablar contigo mismo en un idioma es una buena manera de practicar si no tienes a nadie más con quien hacerlo.”
6. Aprende a conservar lo aprendido
Al igual que ocurre cuando aprendes a tocar instrumentos musicales, cuantos más idiomas conoces más fácil es aprender los siguientes.  Los idiomas provienen de familias lingüísticas comunes y comparten entre ellos numerosas similitudes que facilitan el aprendizaje posterior de idiomas con orígenes compartidos. Dicho esto, tras aprender a hablar un idioma con soltura es necesario seguir practicándolo si no queremos que se nos olvide.

Vladimir Skultety es eslovaco, pero vivió en Estados Unidos y Austria siendo todavía muy pequeño, lo que le permitió hablar tres idiomas antes de la adolescencia. Hoy es un destacado políglota que habla con fluidez 8 idiomas, pero tiene los pies en el suelo. En su opinión, hay mucho fantasma en el mundo de los políglotas que dice manejar 30 idiomas sólo porque en algún momento ha aprendido a hablarlos. En su opinión, saber manejar más de 20 idiomas al final de la vida es algo extremadamente excepcional, pues para hablar bien un idioma es necesario seguir practicando este después de aprendido.
“Mantener el conocimiento de un idioma es extremadamente importante y se convierte en algo crucial cuando ya has aprendido 5 o 6”, explica Skultety en una entrevista en el sitio The Polyglot Dream. “Si no realizas un esfuerzo diario por mantenerlos contigo empezarás a perder tus habilidades muy rápido”.
El profesor trata de hacer uso de todos los idiomas que conoce a diario, leyendo libros, escuchando podcasts y mezclándolos de todas las maneras posibles. “Imagina que tengo una presentación al día siguiente sobre la economía taiwanesa, en vez de leer sobre ella en chino, leo sobre ella en español”, explica. Desde luego la constancia no es una habilidad que falte en los políglotas



Tomado de: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-12-13/los-consejos-de-los-mas-grandes-hiperpoliglotas-para-aprender-eficazmente-idiomas_507807/

viernes, 1 de marzo de 2019

BENEFICIOS COGNITIVOS Y SOCIALES DE APRENDER UN IDIOMA


Una mayor participación social, sobre todo aquella que nos estimula intelectualmente, nos aporta beneficios cognitivos como el mantenimiento del rendimiento cognitivo o la reducción del riesgo de padecer demencia en el futuro. Participar en grupos de conversación para aprender un idioma puede ser una manera de aumentar nuestras interacciones sociales, al mismo tiempo que ejercitamos nuestra mente aprendiendo un nuevo idioma.
Como ya mencionamos en un artículo anterior, una mayor interacción social en cualquiera de las etapas de la vida contribuye a mejorar el funcionamiento cognitivo en procesos como la atención, el razonamiento o el lenguaje. También se ha evidenciado que la cantidad y la calidad de las relaciones sociales puede estar asociada con la depresión. En un estudio publicado en 2014 que se realizó en Suiza con más de 12.000 participantes, concluyeron que la calidad y la frecuencia de las relaciones sociales se asocia con la depresión clínica y los síntomas depresivos en un amplio espectro de la edad adulta. Este estudio, además, amplía el trabajo previo que une la soledad a la depresión, mostrando que una amplia variedad de relaciones sociales, en distintos ámbitos, está asociada con el bienestar psicológico y emocional.
¿Pero cómo aumentar la interacción social y, además, estimularnos intelectualmente?
En un artículo anterior hablábamos de los beneficios que tiene para el cerebro y para el sistema cognitivo aprender un idioma. Concretamente, las personas que comprenden y se expresan en más de un idioma muestran un mejor control ejecutivo que aquellos que sólo conocen un idioma. Según las investigaciones citadas en dicho artículo, la gestión de la atención a varios idiomas durante la vida reorganiza redes especificas del cerebro, creando una base más eficaz para el control ejecutivo y el mantenimiento de un mejor desempeño cognitivo durante toda la vida.
Para obtener beneficios cognitivos en el presente a través de las relaciones sociales, una de las características que deben de cumplir las mismas es que impliquen la discusión de un tema en común e interesante para los participantes. Así, si decidimos aprender un idioma mediante clases o actividades donde se impulsen las relaciones sociales, disfrutaremos de los beneficios cognitivos que aportan ambas disciplinas.
Las opciones que se muestran a continuación permiten aprender un idioma y, a su vez, crear nuevas relaciones donde haya puntos de interés en común.
·         Asistir a clases: Es la forma más común de comenzar a aprender un idioma. En las clases se aprende la gramática, el vocabulario, la expresión y la comprensión de dicho idioma. Las clases las imparte un profesor cualificado, y se avanza a través de completar libros de ejercicios diversos. Las clases pueden ser de grupos reducidos, menos de 4, o pueden ser grupos más grandes de hasta 12 personas.
·         Grupos de conversación: En estas reuniones el ambiente es informal y la única condición es que la tertulia debe de ser en el idioma que se quiere aprender. Suele haber dos tipos de grupos. Uno en el que la conversación está dirigida por un moderador que define temas de interés para que los participantes practiquen; y otro donde los participantes charlan sobre los temas que les interesan sin ningún tipo de mediación. Este tipo de actividades son buenas para practicar el habla en dicho idioma y, también, la escucha y comprensión.
·         1-1: También denominados intercambios de idiomas ya que suelen ser encuentros con otra persona nativa del idioma que se quiere aprender, y donde el intercambio es mutuo ya que cada uno desea aprender el idioma del otro. Estas reuniones suelen ser de carácter informal, donde el objetivo es conseguir hablar el idioma con fluidez. Además, se puede encontrar a personas con hobbies similares a los nuestros para que la conversación sea más amena e interesante.
·         Online: Existen diversas páginas web donde se puede aprender un idioma desde nuestra casa. Además de los recursos más conocidos como los diccionarios o las páginas de gramática, existen páginas web que permiten practicar la conversación con otras personas que también desean aprender un idioma o recibir clases de gramática, pronunciación, vocabulario, etc.
Como podemos ver, existen muchas formas de aprender un idioma que además nos permiten socializar y conocer nuevas personas con las que podamos compartir intereses. Un buen aliciente para que nos sintamos motivados a la hora de aprender un idioma puede ser el interesarnos por la cultura y las tradiciones del país hablante o, también organizar un viaje a dicho país para poner a prueba los conocimientos que hemos adquirido.


Tomado de: https://cogniland.com/beneficios-aprender-un-idioma/

viernes, 1 de febrero de 2019

4 TÉCNICAS PARA APRENDER RÁPIDO UN IDIOMA


Tienes ganas de estudiar en el exterior, hacer un viaje alrededor de los Estados Unidos, o pasar un verano surfeando en Hawái y, para aprovechar al máximo la experiencia, has decidido también inscribirte en algunas clases para aprender el idioma. Mientras estás en clase memorizando palabras nuevas, puede que pienses: «Nunca voy a conseguir esto» Confía en nosotros, te entendemos. Aprender un idioma no es tan fácil como hacer una taza de café, pero no es imposible. De hecho, tenemos cuatro sencillas técnicas que te ayudarán a aprender el nuevo idioma mucho más rápido.
Ahora bien, al igual que como con cualquier cosa que merezca la pena, aprender un nuevo idioma requiere dedicación. Así que recuerda: estas técnicas no son trucos ni atajos. Pero son efectivas. Para averiguar en qué medida, todo lo que necesitas hacer es comprometerte a aplicarlas. ¿Empezamos?
1. HABLA CON SERES HUMANOS REALES
Desde que nos pasamos todo el día usando nuestros dispositivos electrónicos, tenemos la idea de que todo se puede enseñar, aprender y practicar sin interactuar con nadie. ¿Quieres tener un máster? Haz un curso en línea. ¿Necesitas una buena receta? Búscala en Google. ¿Quieres aprender un idioma diferente? Elije una aplicación. Es cierto que internet puede ayudar a los estudiantes de idiomas a enriquecer su vocabulario y a que se sientan más confiados con sus habilidades, pero a menos que planees no pronunciar nunca una palabra, olvídalo. Tienes que hablar con personas nativas (¡y tan pronto como sea posible!).
Bien, antes de que te eches atrás con respecto a tu viaje al exterior; no te preocupes. Hablar con extranjeros no tiene por qué ser aterrador o difícil. Intenta encontrar un compañero de intercambio de idiomas en tu ciudad y charla mientras tomas un café, por ejemplo. O comprométete a hacer un curso en línea. Si quieres combinar con tus estudios de idiomas una nueva y excitante experiencia, vete al extranjero para convivir con el idioma. Sea lo que sea que hagas, empieza antes de que creas que estás «a punto». Recuerda, los idiomas están hechos para ser hablados.
2. UTILIZA NUEVAS PALABRAS TAN PRONTO COMO SEA POSIBLE
Muchos estudiantes de idiomas escriben diligentemente listas de palabras nuevas en sus cuadernos, y luego no las utilizan en la vida real. Anotar nuevas palabras es un gran hábito, pero no es suficiente por sí solo. Como se dice, ¡si no lo usas se pierde! Así que la próxima vez que oigas una palabra exótica, no te limites a escribirla: haz un esfuerzo para utilizarla lo más pronto posible y de todas las maneras que sean posibles. Dila, escríbela en una frase, encuentra su sustantivo, verbo o adjetivo, y haz preguntas sobre ella a tus amigos nativos. Esta técnica le da al nuevo vocabulario un contexto vivo ¡y se queda grabado en tu mente más rápido!
3. HAZ MUCHAS PREGUNTAS
No te comportes de manera tímida compulsiva tomando notas en la parte de atrás de la clase: ¡los profesores adoran a los alumnos que hacen buenas preguntas! ¿No sabes qué preguntar? Escribe una lista de preguntas genéricas en la parte posterior de tu cuaderno y úsalas durante la clase. Recuerda, las mejores preguntas te proporcionan más información o aclaran una duda.
Algunas de los mejores son: «¿Cuál es el sustantivo/verbo/adjetivo de esa palabra?». «¿Esa palabra se usa en situaciones formales o informales?». «¿Puede usted sugerir algunos sinónimos/antónimos?», o (si el idioma se habla en varios países) «¿Tiene el mismo significado en Colombia/España/Honduras?». Si no te has inscrito en ninguna clase de idiomas, ¡no te preocupes! Publica tus preguntas en un foro (prueba en Wordreference.com), búscalas en Google o pide ayuda a tus amigos nativos.
4. EMPIEZA CON LO QUE REALMENTE NECESITAS
Imagínate que acabas de aterrizar en Nueva York, a punto de empezar tu semestre en el exterior y hablar con americanos de verdad. Piensa en cómo serán probablemente estas conversaciones. Estamos seguros de que no te sumergirás en una conversación profunda sobre arte o política, ¿verdad? Para empezar tus primeros días y semanas en el exterior, imagina las situaciones en las que te vas a encontrar. Por ejemplo: me he perdido (temas: moverse por la ciudad, transporte público, lugares de interés de la ciudad), quiero comer (temas: pedir la comida, ir al supermercado), quiero hacer amigos (temas:hacer preguntas personales, hablar sobre la familia y los amigos). Una vez que hayas identificado las áreas de vocabulario, centra en ellas tus energías. esto hará que la experiencia sea mucho más fluida.


Tomado de: https://www.ef.com.co/blog/language/4-tecnicas-para-aprender-rapido-un-idioma/